
El 2 de noviembre de 2025 es el día de todas las almas, un día en el que recordamos a quienes nos han precedido. La pérdida de un ser querido puede ser devastadora y sacudir la tierra, independientemente de su edad. La oscuridad del duelo es profunda, pero la luz de Cristo atraviesa incluso la más pesada de las tinieblas. Jesús dio a la humanidad la esperanza de la vida eterna para los que creen. Él nos lleva a través del valle de sombra de muerte hacia la luz de la vida eterna. Rezamos por nuestros seres queridos y ofrecemos misas para que sus almas descansen en la paz eterna y en la vida eterna con Cristo. Que todos los que sufren con el dolor vuelvan su corazón y su mente al Señor y encuentren consuelo en sus brazos. Que las almas de los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en Paz.